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La audiencia de Sofía, encantada con Theodosii Spassov y Heavenly Strings.

22 de diciembre de 2010

La noche del 14 de diciembre de 2010, el Sofia Live Club, uno de los mayores clubs que ofrece música en directo, tuvo grandes dificultades para dar cabida a todos los que deseaban escuchar la mágica música de Theodosii Spassov acompañado por el extraordinario talento de Heavenly Strings. Esa noche subieron al escenario Dorotheya Domotrova (violín), Theodora Hristova (violín), Michaela Pavlova (viola), Yolantha Delibozova (chelo) y Smila Stoeva (percusión). Entre los invitados especiales al concierto se encontraban los seres más queridos de Theodosii Spassov: su mujer, la brillante y encantadora actriz Boika Velkova, y su padre, que recorrió 600 kilómetros hasta el lugar del evento.

La presentación inicial de los músicos estuvo a cargo de Vesselin Simov, Director de Ventas y Marketing de Roca Bulgaria AD. En su cálida bienvenida para Theodosii Spassov y Heavenly Strings expresó su gratitud por su gran talento y generosa iniciativa, de la que también formaban parte los anfitriones del Sofia Live Club y todos los asistentes que con cada entrada al concierto habían prestado su apoyo a la fundación internacional We Are Water. Theodosii Spassov, junto con Magdalena Maleeva, el profesor Pimpirev y Niki Kanchev, fue uno de los primeros que se sumó a la idea de la fundación. La Fundación We Are Water se ha creado este año por iniciativa de Roca, la empresa líder mundial en espacios de baño. Se trata de una fundación internacional y tiene dos objetivos principales: potenciar la cultura sobre el consumo del agua entre el público y participar en actividades que se propongan minimizar los efectos negativos de la falta de recursos hídricos adecuados.

A la entrada del club, cada uno de los asistentes recibió una botella pequeña de agua mineral "WAW" con un folleto adjunto, en el que se explicaba que no era una nueva marca de agua (WAW es el acrónimo de la Fundación We Are Water) sino un simple regalo simbólico como recordatorio de cuán preciosa es el agua potable pura para todos.

Theodosii Spassov y las cinco componentes de Heavenly Strings iluminaron el escenario con talento, sonrisas y el magnetismo de su presencia. Dejaron al público que abarrotaba el club maravillado y cada vez más fascinado con su increíble mezcla musical, que reúne un toque de música clásica europea y folklore de los Balcanes, todo aderezado con arreglos innovadores con espíritu de jazz. Theodosii Spassov había compuesto él mismo la mayoría de las piezas especialmente para las artistas de Heavenly Strings. Sin embargo, los nuevos arreglos de una pieza muy conocida no dejaron a nadie indiferente. Los músicos brindaron una audaz improvisación de "Say Bob" y, en un momento dado, parecía que Theodosii Spassov y Smila Stoeva hubieran entablado una especie de conversación musical en la que Theodosii tomaba la palabra primero y Smila, de apenas 18 años, le respondía a la percusión con una virtuosidad increíble que en algunos momentos sorprendió incluso al intérprete de flauta kaval.

Durante un buen rato, el público no permitió que los músicos abandonaran el escenario, reclamándoles bises una y otra vez. El público y los músicos se fundieron en un ambiente general de alegría. Theodosii y Heavenly Strings siguieron impresionando con los temas "Janoy", "Tamir Agha" y "Gipsy Dance", presentados con enorme sentido del humor. Cuando parecía que la carga emocional del club había alcanzado su punto más álgido, Theodosii desplegó la calma, la belleza y la ternura infinitas de la composición "Thoughtful Angel" interpretada por las encantadoras Heavenly Strings. El público volvió a emocionarse cuando los músicos tocaron "Fire Feast", que convirtió la noche en un verdadero banquete musical para todos.

El público aplaudió con fuerza hasta mucho después de que el concierto hubiera terminado, Theodosii y las damas de Heavenly Strings no le negaron a nadie un autógrafo en su nuevo álbum y todos los presentes en el concierto se fueron con la sensación de una experiencia musical inolvidable y la idea de que no hay límites para la belleza, la innovación y el vuelo de la imaginación.