Agua para las familias de Baja California

Los Cabos, Baja California Sur, México

Con la colaboración de

World Vision
Hilton Grand Vacations

Octubre 2026 – Septiembre 2027

Construimos una infraestructura hidráulica para el almacenamiento, conducción y distribución de agua a los hogares y fomentamos las prácticas de higiene, lo permitirá que las familias mejorar su salud, obtener oportunidades de desarrollo económico, estabilizar la educación de sus hijos e incrementar la resiliencia climática.

Objetivos

  • Crear una fuente de agua segura y sostenible para 1.000 familias vulnerables.
  • Establecer mecanismos de participación de los actores locales.
  • Fomentar la cultura del agua y promover el cambio de comportamiento en hábitos de higiene personal y cuidado del saneamiento.

Beneficiarios

5.000 directos

Familias habitantes de las colonias periurbanas de Cabo San Lucas.

Imagen del proyecto

Sobre el terreno

Sobreexplotación de los acuíferos que genera fallos prologados en el suministro de agua e instalaciones deficientes para un saneamiento seguro.

Cabo San Lucas se abastece del acuífero Cabo San Lucas, una unidad hidrogeológica de 515 km² situada en la cuenca de la Península de Baja California. El acuífero atraviesa una fase crítica de sobreexplotación, que se ha venido agravando desde finales de los años noventa a causa del cambio climático. El aumento significativo en las temperaturas máximas y una reducción creciente de las lluvias han prolongado las sequías y disminuido la recarga natural subterránea, agravando la sobreexplotación existente.

Como resultado, la población recibe el agua de forma muy intermitente, con fuertes desigualdades entre zonas y cuotas elevadas para un servicio insuficiente. En las colonias periurbanas de Cabo San Lucas, el suministro disponible —450 litros por segundo (lps)— cubre menos de la mitad de la demanda estimada en 1.000 lps, lo que deja un déficit estructural de unos 600 lps. 

La sobreexplotación del acuífero y el cierre progresivo de pozos han dejado a más de 40 zonas sin servicio. En estas áreas no existe infraestructura formal de agua ni saneamiento: las familias dependen de camiones cisterna para abastecerse y utilizan fosas sépticas. Aunque el organismo operador intenta ampliar la cobertura, la capacidad actual sigue siendo claramente insuficiente.

En detalle

Implementamos el proyecto de forma participativa, involucrando a los agentes locales clave y a las comunidades en el diseño técnico de la red de almacenamiento y distribución de agua. Integramos también al gobierno local, a la iniciativa privada y a la sociedad civil para coordinar los recursos humanos y financieros necesarios. La primera acción consiste en realizar el levantamiento topográfico que define los componentes técnicos del sistema.

Aportamos los suministros y materiales para construir las obras hidráulicas destinadas al almacenamiento y conducción del agua, así como para la presurización de las líneas de distribución que llevan el recurso hasta los hogares beneficiarios. Mediante asambleas participativas definimos los mecanismos mediante los cuales la población, el gobierno local y el organismo operador aportan recursos financieros, personal, maquinaria y equipos especializados. Estas contribuciones, sumadas a la inversión del proyecto, conforman el total necesario para poner en marcha la intervención.

Además, a través de la Secretaría de Participación Ciudadana del gobierno local, desarrollamos sesiones de capacitación, talleres participativos, eventos comunitarios y campañas de difusión orientadas a promover el uso responsable y eficiente del agua, junto con cambios sostenidos en hábitos de higiene personal, saneamiento y limpieza.

Perspectivas de sostenibilidad

La participación plena de la comunidad asegura la apropiación de la infraestructura y fortalece los mecanismos locales para garantizar la operación y el mantenimiento, lo que prolonga la vida útil de las instalaciones.

Asimismo, las acciones de capacitación y sensibilización que desarrollamos junto con la Secretaría de Participación Ciudadana promueven el uso responsable y eficiente del agua y refuerzan las prácticas de higiene, saneamiento y limpieza en la población. Estas actividades amplían las perspectivas de sostenibilidad al integrar conocimientos técnicos y hábitos saludables, y consolidan una cultura del agua basada en la corresponsabilidad y el cuidado colectivo del recurso, favoreciendo la gestión comunitaria a largo plazo.